miércoles, 15 de octubre de 2008

Recomendación


Cuando personas anónimas se convierten en prescriptores de la oferta turística en la red, pueden ocurrir 5 cosas:

1 Lo que para "A" es muy recomendable, para "B" es normalín.
2 "C" no conoce toda la oferta existente, por lo que su recomendación no considera otras propuestas tan buenas o mejores.
3 "D" tiene intereses en el sector y puede desprestigiar a un competidor, recomendar su propio negocio o agradecer algún favor.
4 Si la recomendación de "E" se hace en un foro o web en el que los establecimientos se dan a conocer (anuncian) mediante pago, el administrador de la web "limita" los posts a las empresas anunciadas (y cuidadín con el comentario).
5 Llega "P", sin vinculación familiar en el sector, imparcial (aunque no infalible), con experiencia y formación turística, conocedor del establecimiento, y lo recomienda.
Para este último caso se abren ahora 2 opciones:
1 Viene "F" a arrimar el ascua a su negocio y añade de un modo interesado su recomendación/crítica. O bien,
2 has llegado hasta este renglón y te animas a sumar tu sugerencia de un modo sincero, haciendo así memorable la estancia de amig@s por Asturias, o tan sólo como acicate para que otr@ internauta añada su propio comentario/recomendación.
Salu2

Por cierto, la foto: AT "Granda de Isla" -Viavélez- un alojamiento nuevo ciertamente recomendable (a pesar de que se me resiste el color -al pincharla, vese OK-).

2 comentarios:

Ramon dijo...

Estando de acuerdo, se queda un poco corto. Como propietario yo lo sufro de otra forma.
Para empezar, cuando A Recomienda, hay 250A que no lo hacen, simplemente no participan, posiblemente por que todo está bien.
Cuando para B es normal, para C es absolutamente deplorable. Esta subjetividad depende de las espectativas,pasadas presentes y futuras. Y pueden convertirse en una tiranía. Conozco algún buen hostelero que le han hecho directamente el chantaje: "o me das esto o te pongo un mal comentario".
Otras veces cuando A habla en persona te dice una cosa y cuando hace un comentario te coloca la opuesta.
Como contrapartida el hotelero llama a un amigo(s) para que le coloque un comentario(s).
Puede que A haya tenido una mala experiencia general -puede estar enfadado-a con la vida- y obviamente lo va a reflejar en su comentario.

En definitiva. Los comentarios son el boca a boca de internet. Con una salvedad, cuando antes un mal comentario lo escuchaban 10 personaste, ahora ese comentario lo ven 10.000 personas. El poder entonces es desproporcionado.Y el ego se agranda. A puede hacer un mal comentario simplemente para hacer mal. o para destacar.O por que ese fin de semana no salío bien,

queda una pregunta. Podemos valorar el comentador?. generalmente no, pues el numero de comentarios no es significativo.

Pedro dijo...

Pones el dedo en la llaga.
Dejas planteado claramente cuál es el proceder de más frecuente en las empresa que prestan servicios turísticos y cómo se ven afectadas por el impacto de comentarios subjetivos o interesados. Aunque hay que sabwer distinguir y separar la paja del grano, creo que los comentarios sinceros (buenos o malos) son una información valiosísima para medir el servicio y calidad percibida de cada uno de los clientes. No sólo porque nos gusten (aumenten nuestra vanidad) o disgusten (odiemos al autor), sino porque nos permiten corregir, mejorar y hasta fidelizar clientes que nos "ayudaron" con su opinión.
¿Qué fue de todos aquellas encuestas de satisfacción que se hacían rellenar a clientes, para tener en cuenta su opinión y permitirnos mejorar el servicio? Si antes eran una herramienta válida para corregir y mejorar, ahora internet... ¡es lo que hay! con sus ventajas y riesgos.
Respecto a los "comentadores" o prescriptores, habrá que distinguir entre clientes finales y creadores de opinión profesionales. Los primeros dan su opinión desinteresadamente, los segundos están condicionados por diversos factores. Pero también se puede opinar de ell@s, sus glorias y miserias, criterio y profesionalidad. Si perteneces al sector... ¿quién es el que le pone el cascabel al gato? o se prefiere estar sometido a la inercia de unos críticos que, en ocasiones, son estómagos agradecidos, venden su publicidad o trasladan sus filias-fobias a su trabajo.
Salu2