jueves, 5 de marzo de 2009

El lobo ya está aquí


¡Con la la que está cayendo! a fecha de hoy, siento al sector turístico asturiano en la luna. Tal vez sea porque según me comentaba hace poco una asociación de turismo: "Muchos de los que iniciaron la actividad lo hicieron aprovechando las fuertes ayuda públicas que existían, que les obligaba a tenerlo en activo durante un plazo determinado. Ahora, cumplido el requisito y logrado el objetivo para algunos (rehabilitar la hacienda familiar), dan por concluida la etapa y cierran como negocio turístico."
Sin duda forman parte de las bajas junto a los negocios en venta, donde los créditos hipotecarios tienen mucho que ver (sólo hay que darse una vuelta por internet). 

En cualquier caso, el peso de los números hoy es significativo para toda nuestra economía (casi el 10% del PIB asturiano y unos 60.000 empleos), y la que se avecina no es para andarse con paños calientes. Los medios de comunicación ya vislumbran las orejas del lobo a través de algunas bocas.  Y aún así, nunca había visto al sector públicamente tan calladín (la procesión va por dentro). A juzgar por la fragmentación del sector, estoy seguro que esto se convertirá a corto plazo en un ¡sálvese quién pueda!

En fin veremos qué pasa con la Semana Santa: reapertura de campings y alojamientos de temporada, resultados de ocupación y facturación, contratación, pulso a la demanda... estoy convencido que el empresariado, victimista por naturaleza, desenterrará el hacha de guerra y no habrá piedad ni orden en su lucha por la supervivencia. En esta tarea vital, tal vez olvide pedir coordinación, o la cabellera, de: administración (DGT, SRT y ayuntamientos), sindicatos (UGT, CCOO), asociaciones empresariales (locales y sectoriales) y entes vinculados (SITA, universidad, CDRs, RECREA...).

Esto me recuerda el cuento de "El pastorcillo mentiroso", y cómo el lobo (ahora real) se comió el modo de vida del pastor.