jueves, 7 de mayo de 2009

Gestión del parking turístico en Covagonga


Hace 3 años se reguló el acceso en vehículo privado a los Lagos de Covadonga. 
Un rápido análisis indica hoy que el tráfico ha ganado en fluidez y los visitantes en comodidad.

Recordando lo fundamental de este plan de acceso a los Lagos y Covadonga:
A) La restricción sólo se aplica en periodos de máxima demanda, antaño atasco garantizado -verano, Semana Sta., Navidad y ciertos puentes, de 8:30 a 20h.- (motos incluidas), de Covadonga a los Lagos.
B) Se regulan parkings escalonadas para acceder a Covadonga y los Lagos en transporte público, mediante un servicio de pago.

Ahora se plantea ceder la gestión de los parkings a alguna asociación local (deportiva, escolar, benéfica...). Pero es una constante que al visitante disguste el desembolso originado por este "imprescindible" de las vacaciones (impuesto en el combustible, viñeta municipal, peajes), aunque ahora el recaudador tenga cara de angel. Y en ningún lugar resulta popular pagar por un servicio que no se aprecia o parece destinado tan sólo a sablear ¡oootra vez! al sufrido y esquilmado ciudadano. Así me parecen algunas chapuzas seudomunicipales de zonas azul, los aparcamientos en ciertas playa de Gozón o los "Vovis" de Avilés.

En el bellísimo pueblo de Locronan Bretaña-Francia han implantado un sistema que me pareció muy bien ideado y logra a la perfección varios objetivos:
  • Sirve para ordenar el tráfico y facilitar la estancia, cobrando por el parking mejor situado y equipado.
  • Genera la aceptación y empatía de turistas y vecinos. Lo recaudado se emplea para mejorar el pueblo, a través de una clara comunicación y una gestión participativa.
  • Aporta-regala un tangible de la estancia y te recuerda-invita a que vuelvas en otras ocasiones, te engancha.
  • Exhibe su imagen y promociona turísticamente por Europa (365 días del año, a pie de calle) con la colaboración de sus visitantes.
¿Qué tecnología motiva todas estas estas ventajas? Tan sólo acreditar con una pegatina, de vigencia anual, a cada vehículo que estaciona en el parking de pago ¿Quién logra más, empleando sentido común y sencillez?

Porque un turismo profesional, creativo, coherente, de calidad, sostenible... además de medios, también es cuestión de estilo y cabeza.

1 comentario:

Francisco Miranda dijo...

Efectivamente. Estuve en Locronan y tuve la pegatina en mi coche todo el año. En el caso de Covadonga hay otro problema y es que si resulta obligatorio coger el bus no te deberían cobrar por dejar el coche.

Este año el precio subió un 100%, de uno a dos euros. No me parece que haya sido buena idea.