martes, 16 de junio de 2009

Estaciones, la vida a flor de piel


El sistema tradicional de transporte de viajeros ha marcado genéticamente a todas las generaciones, hasta identificar las estaciones de autobús con lugares intensos, puntos de inflexión en las vidas de las personas. Espacios donde se aprecian y expresan sentimientos, situaciones, lugares, entornos...
Cada uno guarda intensos recuerdos de "sus" estaciones a lo largo de la vida (esperas, despedidas, encuentros, compañías, sucesos...) y es frecuente seguir con el rabillo del ojo la evolución de estos lugares.

La estación de autobuses de Gijón es para mí un espacio especial. Ésta ciudad, que tanto debe a los flujos migratorios y al turismo, ha dejado languidecer y envilecer durante décadas un edificio singular, que ha marcado a quienes se han acercado hasta Gijón ya desde aldeas del centro y oriente asturiano, ciudades vecinas, capitales castellanas, Madrid, París, Bélgica, Suiza... Para todos aquellos viajeros, la puerta de Asturias y el primer contacto con el anhelado destino de Gijón, ha sido su estación de autobuses. Hoy esa estación está sucia, es incómoda, no es accesible ni para los mayores, resulta peligrosa por el cruce de viales, está apuntalada por el riesgo de derrumbe... pero lo está hoy y lo ha estado durante los 10 últimos años. Ni el gobierno local o regional, ni la empresa concesionaria, han sabido o querido atender esta plataforma de comunicación, tarjeta de presentación de la ciudad (ejemplo que afortunadamente no han seguido Oviedo o Avilés).

Es opinión unánime de cualquiera que tenga ojos en la cara, la patética situación, pero "tira que libras" es la consigna, a nadie le saca los colores ni parece ser responsabilidad o tarea suya (ministro, secretario, consejero, alcaldesa, concejal...), como excusa nos seguirán mostrando la zanahoria de una futura estación. Pero constituye una impúdica falta de respeto y calidad, ante locales y visitantes.

Mientras tanto, llegan y pasan miles de viajeros por la vergonzosa y actual instalación. Mientras tanto, se suceden los planes de calidad y excelencia turística para la ciudad. 

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