jueves, 10 de septiembre de 2009

Atractivos turísticos... accidentales


Resulta curioso, cómo los grandes inventos son en ocasiones productos accidentales, fruto de la casualidad.

Se ha invertido mucho en la promoción turística de Asturias. Sin embargo hay acontecimientos casuales e inesperados con más atracción y notablemente más rentables: la visita de un buque-escuela ruso o el Centro Niemeyer en la Ría de Avilés, la exhibición del Día de la FF.AA. en la playa de Gijón, el nacimiento de un pueblo en San Martín del Sella, el tirón de Fernando Alonso por todo el planeta, el romance del trío Paca-Tola-Furaco, la Ascensión al Angliru en el Aramo.. Son autores involuntarios de una potente promoción de Asturias, que han aportado más a nuestro desarrollo turístico que ciertos eventos e importantes inversiones planificadas, decepcionantes o discutibles, como planes y ferias de turismo, exposiciones, fiestas de interés turístico... Mientras que otros reclamos son sencillamente pura leyenda o cíclicas promesas electorales: faros-alojamiento, salidas turísticas con pescadores, pasarelas sobre rías, estaciones náuticas...

Son estos hallazgos, eventos no convencionales, ajenos a planificaciones o políticas turística, sin intencionalidad, cuya enorme repercusión resulta inesperada y supera ninguna previsión. Lo que toca, tras la sorpresa, es saber sumarlos a la oferta, aunque ya se sabe que si funciona "mejor ni tocarlo". Ya estamos expuestos a los riesgos que conlleva una total improvisación y adoptar inventos, que sin el éxito demostrado, nos parecerían ocurrencias o fruto de iluminados sin crédito alguno.

Por eso no parece de recibo someter al bello pueblo de Lastres y sus vecinos a la presión de la ruta del Dr. Mateo: atascos y problemas de aparcamiento, bombardeo de preguntas, banalización del patrimonio cultural... Y que conste que no hay porqué renunciar al recurso, pero sí ponderarlo e integrarlo en el entorno, oferta y planes turísticos. Sino corremos el riesgo de una "planificación por sobresalto", predisponer negativamente o modificar-confundir el topónimo de San Martín del Sella (¡134.000 entradas en google y web propia!).

Yo me quedo con lo que siempre merece una visita a Lastres, probablemente el banco con las mejores vistas de la costa asturiana (por supuesto además de otras 40 razones). Y frente a los muy turísticos y archiconocidos Cudillero, Tazones, Ribadesella o Llanes, con puertos y villas costeras que aún mantienen el sabor y autenticidad de quien sólo se muestra a quien busca con empeño: Viavélez, Puerto de Vega... (menos mal que tengo poc@s lectores).